A través del PROGRAMA DE ADOPCIÓN podés unirte a nuestro trabajo en la protección de las ballenas francas. Adoptando a una de ellas, participarás de sus comportamientos e historias de vidas fascinantes, estarás actualizado acerca de nuestros más recientes estudios y, sobre todo, estarás aportando fondos que contribuirán a la protección de esta especie tan amenazada. Al adoptar una ballena recibirás en la categoría Adoptante: :. El certificado de adopción con tu nombre impreso y la foto de la ballena elegida :. Su registro de observaciones :. Un díptico con información general acerca de la vida de las ballenas y las características de la ballena franca. :. Una calco con el logo del ICB; :. Una credencial que te permitirá acceder a descuentos de los productos de nuestro catálogo, conferencias y en locales adheridos. Si optás por colaborar como Protector recibirás junto al kit descripto la cartilla educativa " Conociendo a la Ballena Franca Austral".
En el caso que optes por ser Benefactor, junto la cartilla educativa también recibirás el DVD "Las Ballenas Francas Australes de Argentina".
Y si tu elección es adoptar en la categoría Familiar adicionalmente a los materiales incluidos en la Categoría Benefactor recibirás una bolsa reutilizable para que puedas usar diariamente evitando el consumo de bolsas de plástico.
Además :. Te mantendremos informado a través de la gacetilla electrónica Lista Franca y en forma opcional, podrás también recibir información diseñada para los más pequeños a través de la Lista Franca Junior. :. Anualmente con la renovación de tu colaboración, recibirás un obsequio sorpresa. Sumáte al Programa de Adopción Ballena Franca Austral y estarás contribuyendo al estudio de mayor continuidad efectuado sobre una especie de ballena basado en el seguimiento de individuos a través de la foto identificación.
Esperanza es una ballena con una larga historia conocida por nuestros investigadores, quienes la identificaron por primera vez en 1971 en Península Valdés. ¡Al menos ocho ballenatos llegaron a las aguas del Atlántico sur gracias a sus habilidades maternales! La fotografía muestra a Esperanza con su ballenato nacido en 1994 y se puede ver sobre su flanco izquierdo una cicatriz blanca. En 1988 la vimos nadando junto a otra ballena adulta y no tenía esta herida. En 1989, cuando la observamos con un nuevo ballenato en el Golfo San José, esta herida ya había aparecido en su cuerpo, y se ha mantenido visible hasta la actualidad.