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Ballenas y gaviotas, una relación conflictiva
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Ballenas y gaviotas, una relación conflictiva

La relación entre ballenas y gaviotas

Las gaviotas cocineras han aprendido a alimentarse de la piel y la grasa de las ballenas francas vivas en Península Valdés. Las gaviotas se posan sobre la espalda de las ballenas vivas, y con sus picos abren la piel para comerla grasa. Lospicotazos causan dolor a las ballenas, alteran su comportamiento normal e incrementan su gasto de energía durante un período muy sensible de su ciclo vital: la crianza de los ballenatos.

Los primeros ataques de gaviotas fueron observados a fines de la década del ’60 y principios de la década del ‘70 (Cummings et al., 1972) cuando éstos eran eventos aislados. Es muy probable que alguna gaviota haya aprendido que las ballenas vivas constituían un buen alimento. Al repetir sus ataques iniciales, quizás otras gaviotas la imitaron, y este comportamiento parasitario aprendido en forma natural comenzó a extenderse gradualmente en la población de gaviotas, hasta transformarse en el intenso acoso que observamos hoy.

Los estudios demuestran que las ballenas pueden pasar hasta un cuarto de las horas de luz en estado de disturbio causado por los ataques, aumentando su velocidad de natación, cambiando su postura de descanso y arqueando la espalda para evitar los picotazos, que interrumpen el amamantamiento y el normal desarrollo de las ballenas recién nacidas (Rowntree et al., 1998). Las gaviotas dirigen la mayoría de los ataques (81%) a madres y crías recién nacidas (Sironi et al., 2009).  

Además de los efectos sobre el comportamiento, los repetidos picotazos de las gaviotas producen importantes lesiones en el lomo de las ballenas, que podrían favorecer el ingreso de bacterias o virus patógenos al cuerpo de las ballenas. Los análisis del catálogo de fotoidentificación de ballenas francas de Península Valdés del Instituto de Conservación de Ballenas / Whale Conservation Institute (ICB/WCI) indican que en 1974 sólo el 1% de las ballenas francas tenían lesiones producidas por las gaviotas en sus lomos. Sin embargo, ese porcentaje se incrementó al 38% en 1990, al 68% en 2000 y al 77% en el año 2008 (Sironi et al., 2009).

La mayoría de las gaviotas que atacan son adultas (80%), pero también lo hacen las gaviotas juveniles (20%), lo que indica que las gaviotas aprenden este comportamiento tempranamente por imitación, extendiéndose este hábito alimentario entre las aves (Sironi, 2004; Sironi et al., 2009). Los basurales urbanos y pesqueros y el descarte pesquero en el mar, proveen alimento extra a las gaviotas, favoreciendo el crecimiento de sus poblaciones. La población de gaviotas cocineras de la Patagonia norte creció 37% entre 1994 y 2008, registrándose las mayores tasas de crecimiento en las zonas (Río Negro y sur de Chubut) con mayor disponibilidad de alimento extra para las gaviotas proveniente de basurales y de la actividad pesquera (Lisnizer et al., 2011).

En 1995, la frecuencia de ataques en los sitios de observación del Golfo San José y el Golfo Nuevo era del 12%. En años recientes, la frecuencia de ataque en Golfo Nuevo aumentó y se mantuvo en un porcentaje aproximadamente dos veces superior al registrado en 1995. En 2011 se produjo un incremento aún mayor, llegando al 39% (ICB/WCI Informe Técnico Anual, 2011).

Si bien hay otros sitios donde ambas especies conviven, como el sur de Brasil (Groch, 2001), no hay otro sitio en el mundo donde se registren ataques de gaviotas cocineras a ballenas francas con la intensidad y frecuencia de Península Valdés. La significativa preferencia de los ballenatos como blanco del ataque de las gaviotas resalta el impacto que este comportamiento parasitario tiene sobre esta clase de edad de la población de ballenas francas. La situación es preocupante y grave para la salud y el bienestar de las ballenas recién nacidas. Además, en años recientes se han registrado mortandades de ballenatos inusualmente altas en Península Valdés (Uhart et al., 2009; Rowntree et al., 2011; Sironi et al., 2012), e incluso la tasa de crecimiento de la población de ballenas se redujo del 6.9% al 5% anual (Cooke, 2012). Si bien es difícil determinar una relación causa-efecto entre los ataques de gaviotas y las elevadas mortandades de ballenas, no hay duda de que los ataques afectan negativamente la calidad de vida de las ballenas en esta área de cría.

Antecedentes

En el año 2002, el Instituto de Conservación de Ballenas, la Fundación PatagoniaNaturaly la Fundación Ecocentroco-organizaron la Primera Reunión de Trabajo sobre interacción de gaviotas cocineras y ballenas francas en Península Valdés y su zona de influencia. Esta iniciativa de la sociedad civil marcó el comienzo de un proceso participativo que se continuó en innumerables reuniones interdisciplinarias convocadas por distintos responsables, y con representantes de gobierno, instituciones científicas gubernamentales y no gubernamentales y empresas del sector turístico para analizar los modos de reducir esta interacción. Este proceso lleva ya una década.

En el año 2004, durante la Segunda Reunión de Trabajo, se propuso un Plan de Acción cuya primera recomendación era “optimizar el manejo de los residuos urbanos y pesqueros para disminuir la oferta de alimento a las gaviotas”.

En el año 2009 los investigadores del ICB presentaron información científica sobre esta problemática antela Comisión Ballenera Internacional(CBI), instalando el tema por primera vez dentro de su Comité Científico. El actual Plan de Manejo y Conservación (Conservation Management Plan, CMP) de la ballena franca austral desarrollado por representantes de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay en la CBI conjuntamente con especialistas e investigadores de la sociedad civil, incluye los ataques de gaviotas como una de las principales amenazas que afectan a las ballenas en Península Valdés (CMP documento IWC64Cons. Comm.64-CC 7 Rev).

Enel ICB monitoreamos la frecuencia de ataques cada año desde 1995. Por lo tanto, ésta es la base de datos de mayor duración que existe sobre este fenómeno biológico único en el mundo. La misma permitirá analizar cambios en la evolución de esta interacción en el tiempo, y determinar si las acciones que se realicen para reducir la frecuencia de ataques son exitosas.

Medidas de manejo

Habiendo transcurrido 10 años desde la primera reunión técnica sobre el tema convocada por la sociedad civil, el Gobierno de Chubut finalmente anunció que implementará acciones con el objetivo de reducir los ataques de gaviotas a ballenas francas en Península Valdés. En su portal de noticias (http://noticias.chubut.gov.ar/blog/2012/06/10) el gobierno provincial describe que “la interacción entre ambas altera el comportamiento individual del cetáceo, aumenta la posibilidad de que contraiga enfermedades y afecta la experiencia de los turistas”. Además, anunció que “el trabajo incluirá la erradicación de basurales a cielo abierto, el manejo adecuado de descartes pesqueros terrestre y de alta mar y el monitoreo de ambas especies y de su interacción. La experiencia piloto contempla también la remoción de las gaviotas identificadas como atacantes.” La propuesta de erradicar los basurales recuerda la recomendación emanada de la Segunda Reunión de Trabajo en el año 2004, sin que hasta la fecha se hayan hecho avances significativos con ese objetivo.

Por su parte, se propone realizar la experiencia piloto de matar gaviotas atacantes en los alrededores de Puerto Pirámides, donde se desarrolla la industria del avistaje turístico de ballenas. Se ha hablado de “reestablecer equilibrios rotos por acciones humanas”. El “equilibrio” (si algo de eso queda en los ecosistemas actuales) no se rompió cuando la primera gaviota se alimentó de una ballena viva, ya que es un comportamiento parasitario de origen natural aprendido por las aves sin influencia humana alguna. El equilibrio sí se afectó después por la acción humana, con la excesiva y artificial oferta de alimento extra que las gaviotas reciben gracias a los basurales urbanos y pesqueros mal manejados y a los descartes de la industria pesquera en el mar.

Por lo tanto, continuar alimentando gaviotas en muchos sitios para luego matarlas en otro no parece ser el orden más recomendado de las acciones a tomar. Si lo que se busca es reducir el acoso de las gaviotas para mejorar la salud y la calidad de vida de las ballenas de manera integral, entonces el problema debe encararse desde una perspectiva ecosistémica. De lo contrario, matar gaviotas atacantes en un sitio turístico parecería ser una acción cosmética superficial, estratégicamente concentrada en el sitio más visible. Mientras tanto, otros cientos de ballenas padecen los ataques a lo largo de cientos de kilómetros de costas, en áreas alejadas de nuestra mirada y de los rifles que apuntarán a las gaviotas, mientras miles de estas aves siguen alimentándose de los desechos que les ofrecemos en abundancia.

El escenario no es el más alentador, ya que como hemos expresado en ocasiones anteriores, aún si se eliminan las gaviotas atacantes en los alrededores de Puerto Pirámides, otras continuarán con este comportamiento de ataque, que seguirá extendiéndose por imitación al resto dela población. Porlo tanto, el único modo de “eliminar” por completo el problema de los ataques sería eliminar la población de gaviotas local en su totalidad, algo impensable desde todo punto de vista. Entonces, habrá que fijarse un objetivo más realista, apuntando a “reducir” la frecuencia de ataques de gaviotas a las ballenas.

Mejorar el tratamiento de los desechos urbanos y pesqueros tanto en tierra como en el mar, erradicando el alimento extra disponible para las gaviotas, debe ser una prioridad absoluta, que además traerá numerosos beneficios sanitarios, económicos, ambientales, sociales, estéticos, etc. Sin esta acción, nada de lo que se haga tendrá un efecto significativo sobre los ataques de las gaviotas a las ballenas, ni se reestablecerá ningún “equilibrio” roto a nivel poblacional. Más allá de las opiniones encontradas que pueda haber sobre las cuestiones técnicas y logísticas del mecanismo de control propuesto (mediante disparos de rifle desde una embarcación), matar gaviotas en un sitio puntual, en todo caso, quizas contribuya a reducir la frecuencia de ataques localmente para brindar una mejor experiencia a los turistas y beneficiará temporariamente a las ballenas que se encuentren en esas bahías. Pero de ningún modo logrará reducir los ataques a nivel ecosistémico, ni tendrá un efecto medible sobre la salud y el bienestar de la población de ballenas en su conjunto.

La calidad de vida de las ballenas francas está en juego en Península Valdés. La vida de las gaviotas cocineras, otra especie autóctona, también lo está. Estamos frente a una encrucijada planteada por la ética del bienestar animal. En tal sentido, es nuestro deseo que las autoridades responsables del manejo de la fauna silvestre tomen las medidas más acertadas, asesoradas por los especialistas en la dinámica poblacional de las gaviotas, con una mirada ecosistémica integral y poniendo como prioridad el bienestar de las especies, así como el cuidado de nuestro patrimonio natural y del medioambiente en el que todos vivimos.

Referencias bibliográficas 


Cooke, J. 2012. Southwest Atlantic right whales: updated population assessment from photo-id collected atPenínsula Valdész,Argentina. IWC/64/Rep 1 Annex F.

Cummings, W.C., J.F. Fish, and P.O. Thompson. 1972. Sound production and other behavior of southern right whales, Eubalaena australis. Transactions of the San Diego Society of Natural History 17:1-14.

Groch, K.R. 2001. Cases of harassment by kelp gulls (Larus dominicanus) on right whales (Eubalaena australis) of Southern Brazil. Biotemas 14: 147-156.

Instituto de Conservación de Ballenas / Whale Conservation Institute. 2011. Informe de Actividades de Investigación del Programa Ballena Franca Austral. 


Lisnizer N, P García Borboroglu y P Yorio. 2011. Spatial and temporal variations in Kelp Gull population trends in northern Patagonia, Argentina. Emu 111:259-267.

Rowntree, V. Uhart, M. Sironi, M., Chirife, A., La Sala, L., Pozzi, L., Musmeci, L., Mohamed, N., Andrejuk, J., Sala, J.E., Carribero, A., Franco, M., Seger, J., Brownell, R.L., Rowles, T. 2011. Mortalities of right whales (Eubalaena australis) at Peninsula Valdes between 1971 and 2010: recent increases and their possible causes. SC/S11/RW2 presented to the International Whaling Commission,Buenos Aires, Sept 2011. [Available from the IWC Office]. 22pp.

Sironi, M. 2004. Behavior and social development of juvenile southern right whales (Eubalaena australis) and interspecific interactions atPenínsula Valdés,Argentina. Tesis Doctoral. Universidad de Wisconsin, Madison, Estados Unidos. 6 capítulos, 198pp.

Sironi, M. Rowntree, V.J., Snowdon, C.T., Valenzuela, L. and C. Marón. 2009. Kelp Gulls (Larus dominicanus) feeding on southern right whales (Eubalaena australis) at PeninsulaValdes,Argentina: updated estimates and conservation implications. SC/61/BRG19 presented to the International Whaling Commission Scientific Committee,Portugal, June 2009 (unpublished). [Available from the IWC Office]. 12pp

Sironi, M., Rowntree, V.J., Di Martino, M., Chirife, A., Bandieri, L., Beltramino, L., Franco, M. and Uhart, M. 2012. Southern right whale mortalities atPenínsula Valdés,Argentina: updated information for 2010-2011. SC/64/BRG12 presented to the International Whaling Commission Scientific Committee,Panama(unpublished). [Available from the IWC Office].

Uhart, M., Rowntree, V.J, Sironi, M., Chirife, A, Mohamed, N., Pozzi, L., Franco, M., and D. McAloose. 2009. Continuing southern right whale mortality events atPenínsula Valdés,Argentina. SC/61/BRG18 presented to the International Whaling Commission Scientific Committee,Portugal, June 2009 (unpublished). [Available from the IWC Office]. 10pp


 

La Ballena 13, nadando junto a su cría nacida en 2005, es atacada por una gaviota y se arquea de dolor, levanta su cabeza fuera del agua y sumerge su espalda para protegerse
Video en ingles que describe la problemática existente entre ballenas y gaviotas
http://www.youtube.com/watch?v=eW_H9jUiC9g
Gaviotas Cocineras (Larus dominicanus) alimentadose de ballena franca austral (Eubalaena australis) en Península Valdés, Argentina: Actualización de estudios e implicancias en la conservación
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Ballenato con su lomo afectado por los picotazos de las gaviotas - Foto: Mariano Sironi (ICB)