Noticias y Novedades
La Ruta Migratoria de las Ballenas Francas de Península Valdes estudiada satelitalmente

Puerto Madryn, 11 de noviembre de 2014 - En el mes de octubre un equipo de investigadores de Argentina, Brasil y Estados Unidos colocaron transmisores satelitales de última generación en cinco ballenas francas australes en Península Valdés, Argentina. Los transmisores ya están brindando información sobre la localización de estos animales que permitirá conocer las rutas que siguen hacia sus áreas de alimentación. Se espera que esta información contribuya a las estrategias de conservación para la especie y su hábitat.

Dos semanas luego de que se colocaran cinco transmisores satelitales en ballenas francas australes en el área de cría de Península Valdés, se observa que las madres con cría estudiadas siguen nadando dentro de las aguas del Golfo Nuevo indicando que aún no han comenzado su migración anual. Los tres individuos restantes-todos ellos animales jóvenes de más de un año de edad-ya salieron por la boca del Golfo Nuevo y se desplazan en dirección sudeste a mas de trescientos kilómetros de la costa en aguas profundas.

Este proyecto busca recabar información que contribuya a entender las causas del preocupante incremento en la mortandad de crías de ballenas francas australes registrada en las aguas de Península Valdés durante la última década. Para ello, la Comisión Ballenera Internacional, de la cual la Argentina es parte, aprobó en el 2012 el Plan de Conservación de la ballena franca austral de la población del Atlántico Sudoccidental que incorpora una serie de líneas de investigación prioritarias tendientes a esclarecer la problemática. Una de ellas es la investigación sobre la localización de las áreas de alimentación y rutas migratorias que utilizan las ballenas francas cuando se alejan de las aguas de la Península.

Avalado por la Dirección de Flora y Fauna Silvestres, la Secretaría de Turismo y el Ministerio de Ambiente de la Provincia del Chubut, este proyecto está a cargo de Wildlife Conservation Society (WCS), el Instituto Aqualie de Brasil y el National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA de Estados Unidos) con la participación de Fundación Patagonia Natural, el Instituto de Conservación de Ballenas, Ocean Alliance y la Universidad de California, Davis. El trabajo de campo realizado contó además con el apoyo de Prefectura Naval Argentina que brindó seguridad a los investigadores en el agua.

El trabajo realizado durante el mes de octubre del corriente año permitió equipar ballenas francas con dispositivos satelitales por primera vez en el Atlántico Sudoccidental. Estos dispositivos comunican la posición geográfica de los animales, con un margen de error de unos pocos kilómetros y dos veces al día, a un satélite que la recibe desde su órbita y la transfiere a nodos de comunicación en tierra. De este modo, de forma remota, se puede seguir la trayectoria de las ballenas a medida que se van acumulando datos puntuales.

Esta etapa piloto ha demostrado que la tecnología aplicada es adecuada para la especie. Los dispositivos se desprenderán de los animales luego de un tiempo en general menor a los seis meses. Las entidades participantes planean continuar con esta línea de investigación durante los próximos años, para lograr una base de información completa y sólida sobre un aspecto poco conocido de esta población de ballenas.

Este esfuerzo compartido entre organizaciones de la sociedad civil, universidades y entidades de gobierno es un paso importante en la dirección correcta para elucidar las posibles causas del incremento en la tasa de mortalidad de crías de estos animales en los últimos años y con ello contribuir al diseño de estrategias de conservación y manejo adecuadas para mitigarla.

Se puede difundir citando la fuente. © Instituto de Conservación de Ballenas


 Anterior - Siguiente  


 

Los mapas muestran los recorridos de Helena, Buena Onda, Blubber, Barefluke y Papillón, las cinco ballenas marcadas.
En este mapa se destacan los recorridos hechos por las ballenas juveniles luego de salir del Golfo Nuevo de Península Valdés hacia sus zonas de alimentación.