Noticias y Novedades
En el mar, el ruido mata

ICB, 31/05/2016 - En pocos días, se celebrarán dos fechas muy importantes: El Día Internacional del Ambiente y el Día Internacional de los Océanos. El conocimiento es una herramienta fundamental para poder conservar y proteger.  Por eso hoy te contamos como el ruido puede afectar la vida en los océanos. El ICB es integrante de la Campaña Oceános Silenciosos  que busca lograr una reducción de los niveles de ruido submarino de origen antropogénico en los mares y océanos del mundo y su regulación a nivel mundial.  

Por: Mariano Sironi, Director Científico del ICB

Los cetáceos, como las ballenas y los delfines, viven en un mundo de sonidos. Así como nosotros obtenemos la mayor parte de la información del medio que nos rodea a través de la vista y de la luz, los cetáceos "ven" su mundo submarino a través del oído y de los sonidos. La ballena jorobada produce sofisticadas y bellas canciones que duran varios minutos y que los machos usan para cortejar a las hembras y reproducirse. Delfines y cachalotes emiten sonidos cuyos ecos les informan acerca de la distancia, el tamaño y la forma de sus presas para alimentarse aun en absoluta oscuridad.

Los sonidos son esenciales para la reproducción y la alimentación de los cetáceos. El ruido marino producido por actividades humanas, entonces, puede interrumpir estos procesos y, si es muy intenso, llega a ocasionar la muerte de ballenas y delfines. Este video de la campaña Océanos Silenciosos de OceanCare, de la cual el Instituto de Conservación de Ballenas forma parte, explica los devastadores efectos del ruido producido por los motores de los grandes buques, los sonares militares y por la exploración petrolera y gasífera sobre los cetáceos.

La ballena franca del Atlántico norte, especie hermana de la ballena franca austral de Península Valdés, enfrenta graves amenazas que ponen en duda el futuro de su población. Según informa la Wildlife Conservation Society, el plan de realizar exploraciones sísmiscas en busca de petróleo y gas en la costa Este de los Estados Unidos tendría efectos devastadores para esta especie. El Dr. Scott Kraus, especialista que estudia la ballena franca del Atlántico norte, expresa que si bien la población ha crecido en las últimas tres décadas, "el crecimiento ha sido menor a lo esperado, y los últimos datos indican una reciente disminución de la población. Amenazas como los enmallamientos en redes de pesca, la contaminación sonora existente y otros factores continúan impidiendo la recuperación de la ballena franca del Atlántico norte. La exploración sísmica podría interferir con la comunicación, elevar el estrés crónico, y afectará desproporcionadamente a los miembros más vulnerables de la población: las madres y crías. La exploración sísmica en el Atlántico empeorará la situación de estas ballenas." 

Imaginemos por un momento cómo sería la vida de las personas videntes si estuviéramos constantemente encandilados por luces fuertes, reflectores, faros y todo tipo de fuentes de luz intensa. Nos chocaríamos entre nosotros y contra obstáculos, no podríamos dormir, viviríamos estresados, enceguecidos y buscaríamos aislarnos de todo para evitar ese acoso luminoso. Así y todo, podríamos cerrar los ojos e incluso taparlos para evitar la luz. Pero las ballenas y los delfines no pueden "cerrar los oídos" para dejar de escuchar esos ruidos, que los acosan día y noche, en todos los mares.

Por eso, es necesario crear más áreas marinas protegidas donde no existan actividades que generen ruido intenso y los cetáceos encuentren tranquilidad acústica y un hábitat donde puedan "hablar" entre ellos sin necesidad de "gritar", donde puedan alimentarse, encontrarse, reproducirse y vivir como lo han hecho durante millones de años, escuchando sus propias voces, los sonidos de otras especies y el suave murmullo de las olas.

Fuentes consultadas:
Ocean Care. Campaña Océanos Silenciosos: https://www.oceancare.org/en/campaign_silent_oceans/index.cfm
Wildlife Conservation Society. "Right whales threatened by planned seismic surveys along Mid- and Southeastern Atlantic seaboard, say scientists." ScienceDaily, 14 Abril 2016. www.sciencedaily.com/releases/2016/04/160414145645.htm

 © Instituto de Conservación de Ballenas. Se puede reproducir citando la fuente

Anterior - Siguiente    

Ballenas varadas, cardúmenes de peces en colapso, tortugas marinas que huyen: el ruido extremo está perjudicando a la vida marina. El ruido causado por las pruebas militares con sonares, la búsqueda de petróleo y gas, y las hélices de los barcos gigantes.
https://vimeo.com/78707085
No debería pasar: pruebas sonares militares, búsqueda de petróleo y gas, y gigantestas hélices marinas están produciendo ruido extremo que mata la vida marina en todos los océanos del mundo. Queremos que quienes generan estos ruidos tomen acciones. Para acerlo necestamos la ayuda de personas como tu. Únete a la campaña en www.silentoceans.com