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Estudian posibles efectos de la “marea roja” sobre la ballena franca en Península Valdés

23 de julio de 2012

Por Biól. Andreana M. Cadaillón para la Lista Franca – Nº 226 ( El boletín del Instituto de Conservación de Ballenas) 

Las Floraciones Algales Nocivas (FANs) son fenómenos conocidos desde la antigüedad como “mareas rojas”. Éstas son causadas principalmente por organismos del fitoplancton, es decir algas microscópicas de las capas superficiales de todos los cuerpos de agua, que cuando crecen en grandes cantidades pueden afectar la salud humana y el ecosistema marino. Además, muchas de estas microalgas sintetizan potentes toxinas como las TPM (Toxinas Paralizantes de Moluscos) y las TAM (Toxinas Amnésicas de Moluscos), que actúan principalmente sobre el sistema nervioso pudiendo incluso causar la muerte del individuo afectado. Tanto las toxinas paralizantes como las amnésicas son acumuladas en las glándulas y los tejidos de moluscos bivalvos (como mejillones, vieiras, almejas, etc.) y caracoles. Estos animales son extremadamente resistentes a estas toxinas y afectan a otros cuando se alimentan de ellos, incluyendo al hombre. Periódicamente, las autoridades sanitarias controlan la calidad de los mariscos que se comercializan, para evitar los riesgos a la salud humana asociados con estas toxinas. 

El fitoplancton también es consumido por pequeños invertebrados marinos que integran el zooplancton, como los copépodos y el kril, de los cuales se alimenta la ballena franca. 

Entre agosto y noviembre de 2010 realizamos un estudio en los golfos Nuevo y San José de Península Valdés con el objetivo de investigar, entre otras cosas, si las toxinas producidas por el fitoplancton podrían ser transferidas al zooplancton y acumuladas por éste. Para ello tomamos muestras de fitoplancton y zooplancton una vez por semana, investigamos la presencia de floraciones algales nocivas y medimos las toxinas paralizantes y amnésicas en ambos eslabones de la cadena alimentaria. 

Pudimos determinar que existe transferencia de las toxinas producidas por el fitoplancton hacia el zooplancton y que éste último tendría cierta capacidad para acumular esas toxinas en sus tejidos durante algún tiempo. Esto implica un peligro potencial para aves, peces y mamíferos que consumen zooplancton, incluida la ballena franca austral. 

En los últimos años, expertos del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral dedicados al estudio de esta especie, analizan el incremento en su tasa de mortalidad en Península Valdés y buscan sus causas. Una hipótesis es que las ballenas puedan estar siendo afectadas por la presencia de fitoplancton tóxico en esta área de reproducción y cría. La ballena franca austral pasa aproximadamente ocho meses cada año en este sitio, donde ayuna buena parte del tiempo, pero empieza a alimentarse esporádicamente hacia finales de septiembre, cuando el plancton comienza a florecer durante la primavera. Por lo tanto, la ballena franca estaría expuesta a las toxinas a través de la ingestión de zooplancton contaminado. 

Los resultados de toxinas paralizantes en zooplancton en nuestro estudio son superiores a los reportados para el zooplancton de la Bahía de Fundy, Canadá, sitio en el cual se alimentan las ballenas francas del Atlántico Norte. Los niveles de toxinas amnésicas hallados en este estudio son similares a los reportados para el krill Euphausia pacifica de la Bahía Monterrey, Estados Unidos, del cual también se alimentan las ballenas. 

Los niveles de toxinas que hallamos fueron menores a los considerados letales para otros mamíferos. Sin embargo, las ballenas pueden tener factores fisiológicos que las hacen más susceptibles a dosis menores de estas toxinas. Por ejemplo, sus adaptaciones al buceo, con canales de sangre (y por lo tanto de toxinas) hacia el corazón y el cerebro y lejos de los órganos involucrados en la detoxificacion (como el hígado y el riñón). Los mamíferos marinos podrían concentrar las toxinas a elevados niveles en el cerebro, que resulta ser el órgano más afectado, sobretodo en el caso de la ballena franca que típicamente desarrolla buceos prolongados para alimentarse. Además, las toxinas paralizantes podrían afectar la fisiología respiratoria, causando buceos anormales y comportamientos de alimentación que podrían comprometer la condición del cuerpo y posiblemente afectar la fecundidad. 

Con todo esto, es sumamente importante seguir investigando de qué modo la ballena franca podría estar siendo afectada por las “mareas rojas”. Estos fenómenos ocurren estacionalmente año tras año en Península Valdés, sitio que la ballena franca austral elige para criar a sus ballenatos y regalarnos su agradable presencia durante unos meses. 

Agradecimientos: 

Este estudio forma parte de la Tesis de Licenciatura en la carrera de Biología de Andreana M. Cadaillón. Pudo realizarse gracias a la cooperación entre investigadores, ONGs e instituciones. Agradezco a mi directora Lic. Viviana Sastre, a la Dra. Norma Santinelli y a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco por la formación durante la carrera. Agradezco la colaboración del Plan de Prevención y Control de Marea Roja y del Laboratorio de Salud Ambiental de la provincia de Chubut, en especial a Valeria Willers y a Germán Marino por realizar las determinaciones de toxinas. Al Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, en especial a Mariano Sironi, Marcela Uhart y Vicky Rowntree por colaborar de diversas formas para que este estudio pudiera realizarse. A los chicos del Instituto de Conservación de Ballenas, en especial a Andrea Chirife y Carina Maron, que me ayudaron en las campañas. A la Dra. Mónica Hoffmeyer del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO), especialista en zooplancton. A las empresas de avistajes de ballenas en Puerto Pirámides, Peke Sosa Avistajes (en especial al capitán Chochi Owen) y Southern Spirit que nos permitieron embarcarnos para realizar los muestreos. A Diego Moreno, capitán de Hydrosport quien nos proveyó una muestra de agua de una zona en la cual se hallaban ballenas filtrando. A muchas otras personas que de distintas formas hicieron posible que este estudio se lleve a cabo. 

Fuentes consultadas: 

Bargu, S.; C. Powell; S.L. Coale; M. Busman; G.J. Doucette y M.W. Silver. 2002. Krill: a potencial vector for domoic acid en marine food webs. Marine Ecology Progress Series 237: 209-216.

Doucette, G.J.; A.D. Cembella; J.L. Martin; J. Michaud; T.V.N. Cole y R. M. Rolland. 2006. Paralytic sellfish poisoning (PSP) toxins in North Atlantic right whales Eubalaena glacialis and their zooplankton prey in the Bay of Fundy, Canada. Marine Ecology Progress Series 306: 303-313.

Hoffmeyer, M.; M.S. Lindner; A. Carribero; V.K. Fulco; M.C. Menéndez, M.D. Fernández Severini, S.L. Diodato, A.A. Berasategui, F. Biancalana y E. Berrier. 2010. Planktonic food and foraging of Eubalaena australis, on Península Valdés (Argentina) nursery ground. Revista de Biología Marina y Oceanografía 45: 131-139.

Leandro, L.F.; R.M. Rolland; P.B. Roth; N. Lundholm; Z. Wang y G.J. Doucette. 2010. Exposure of the North Atlantic right whale Eubalaena glacialis to the marine algal biotoxine, domoic acid. Marine Ecology Progress Series 398: 287-303.

Uhart, M.; V.J. Rowntree; N. Mohamed; L. Pozzi; L. La Sala; J. Andrejuk; L. Musmeci; M. Franco; M. Sironi; J.E. Sala; D. McAloose; M. Moore; K. Tohuey; W.A. McLellan y T. Rowles. 2008. Strandings of southern right whales (Eubalaena australis) at Península Valdés, Argentina from 2003-2007. International Whaling Commission Meeting, Santiago, Chile.

Uhart, M.; V.J. Rowntree; M. Sironi; A. Chirife; N. Mohamed, L. Pozzi; L. Musmeci; M. Franco; D. McAloose; G.J. Doucette y V. Sastre. En Prensa. Continuing southern right whales moratality events at Península Valdés, Argentina.

Se puede difundir citando la fuente. © Instituto de Conservación de Ballenas.


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La investigadora Andreana Cadaillon en el microscopio identificando especies de fitoplancton